¿Puede un cristiano perder la salvación?

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¿Puede un cristiano perder la salvación?

Esta es una de las preguntas que muchos creyentes se han hecho desde tiempos prístinos de la fe cristiana, y no es para menos, pues, se trata de un tema que se relaciona con esta vida y con la eternidad.

Las Sagradas Escrituras enseñan, desde el principio y hasta el fín, que la salvación es por gracia:

– Adán y Eva recibieron el perdón de sus pecados sin que ellos tuvieran que hacer nada para ello. Dios mató a un animal substituto, su pecado fue cubierto y ellos disfrutaron de la reconciliación con Dios: “

– Abel fue acepto ante Dios, no por ninguna obra que él hubiese hecho, sino por la fe que tenía en su corazón en la gracia de Dios que recibía con agrado la ofrenda procedente de un corazón lleno de fe:

– Abraham fue justificado ante Dios solo por la fe, sin necesidad de obra alguna:

– Los creyentes en el pueblo de Israel no debían hacer obra alguna para ser salvos, sino solo tener fé en el sacrificio de Cristo, tipificado por los sacrificios de los animales en el día de la expiación:

– Ningún hombre puede hacer nada para salvarse a sí mismo, pues, está muerto en delitos y pecados:

– Nosotros no éramos capaces para escoger a Dios, y por eso Dios nos escogió a nosotros:

– La fe que reciba la gracia de la salvación no es nuestra, sino un don de Dios:

– La salvación es por la sola gracia, sin necesidad de hacer ninguna obra:

– El arrepentimiento que nos conduce a apartarnos del pecado y a clamar a Cristo por misericordia también es un don de la gracia:

– El crecimiento en la santificación también es una obra del Espíritu Santo

En conclusión podemos decir que la salvación es una obra total de la gracia, y que nosotros no podemos hacer nada para salvarnos. Así que, siendo que no pudimos hacer nada para salvarnos, entonces nada en este mundo podrá quitarnos la salvación, ni los ángeles, ni el mundo, ni siquiera nosotros mismos:

Por eso, los creyentes bíblicos decimos que siendo la salvación por gracia, y no por obras, entonces no se puede perder. Ningún salvo jamás dejará de serlo. Cristo mismo enseñó esta preciosa verdad cuando dijo que a los que él guarda no se perderán: “Y ya no estoy en el mundo; más éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tú nombre, para que sean uno así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tú nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese” (Jn. 17:11-12).

Los salvos están guardados en las seguras manos del Poderoso Dios, no porque ellos cuelguen de sus manos, sino por que están sostenidos por Dios mismo: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mí mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi padre” (Jn. 10:27-29).

El apóstol Pablo pudo estar seguro, como lo debe estar todo salvo, de que Dios guardará su depósito hasta el último día. Es Dios quien nos guarda, y por eso no nos podemos perder: “porque yo sé a quién he creido, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día” 2 Tim. 1:12

El autor de la carta a los Hebreos está convencido de que los creyentes no retrocederán, sino que perseverarán hasta el fin: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma” (Heb. 10:39), y perseveramos porque Dios persevera en nosotros: “Y el Señor me librará de toda mala obra, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén” (2 Tim. 4:18).

Los cristianos de corte reformado preferimos llamar a esta doctrina, no tanto la seguridad final de los salvos, sino: “La perseverancia final de los santos”. Es decir, la Biblia nos muestra que los que son verdaderamente salvos, los que han nacido de nuevo por el Espíritu de Dios, han recibido un poder sobrenatural que los preserva de caer definitivamente de la gracia o de apostatar; antes por el contrario, perseverarán hasta el fin en la fe en Cristo, la santidad, el amor y los frutos del Espíritu; pues, Jesús nos enseñó que algunas personas creen entusiastamente en el evangelio cuando oyen la Palabra, pero “cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra” se apartan (Mr. 4:17), o “los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa” (Mr. 4:19); pero estos no eran salvos, sino simples entusiastas de la fe, pues, Jesús nos deja ver que los únicos salvos son los que corresponden a la buena tierra, aquella que produce fruto, pero no por un tiempo sino por siempre, porque los que reciben la palabra y son buena tierra, es decir, los que son regenerados por el Espíritu de Dios, perseverarán hasta el fin y recibirán la recompensa eterna en la presencia de Dios: “Más el que perseverare hasta el fin, éste será salvo” (Mt. 24:13).

El apóstol Pablo también habló de esta preciosa doctrina y afirmó que el poder de Dios trabaja constante y perseverantemente en el cristiano hasta conducirlo a la salvación completa y perfecta: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Fil. 1:6).

Salvación por gracia, por medio de la fe, sin obras, no significa que la persona es totalmente pasiva en el proceso y en ella no sucede nada. No, esta es una mala comprensión de las doctrinas de la gracia.

La salvación es por gracia porque nosotros NO PODEMOS hacer nada para arrepentirnos verdaderamente, no podemos creer verdaderamente en Cristo, no podemos negarnos a nosotros mismos, no podemos dejar de amar al mundo, no podemos odiar el pecado, no podemos amar al prójimo como a nosotros mismos, no podemos hacer el bien cómo Dios manda, no podemos mortificar nuestro pecado; nosotros no podemos hacer nada de esto porque somos esclavos del pecado y estamos muertos en él. Esa es nuestra condición como hijos de Adán.

Ahora, la gracia de Dios, cuando nos salva, obra en nosotros un poder sobrenatural conduciónos a arrepentirnos de nuestro pecado, es decir, a odiarlo y abandonarlo. La gracia nos llena a despreciar nuestras vidas a causa del pecado y a buscar en la cruz de Cristo que es la solución para nuestro estado depravado. La gracia nos lleva a negarnos a nosotros mismos, a aborrecer los deleites temporales del pecado y a entregar nuestras vidas al completo señorío de Cristo. Si en nosotros no ha pasado eso, entonces no tenemos evidencia alguna de que hemos sido salvos por gracia. No somos salvos por arrepentirnos, ni por odiar al pecado, ni por amar la santidad, ni por negarnos a nosotros mismos; sino que estas cosas se dan en la persona como resultado de la obra de gracia.

Debemos abandonar ese concepto erróneo, peligroso y conducente al infierno, de creer que la salvación por gracia significa total inactividad y que solo con hacer una “oración de fe” somos salvos. No. No hacemos obras para ser salvos, pero la verdadera fe que es el medio para la salvación produce obras, obras que son evidencia de que tenemos la fe sobrenatural que nos salva. Santiago fue muy claro al respecto:

17. Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
18. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
19. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.
20. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?
21. ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
22. ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?
23. Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.

De manera que si no hay un compromiso serio por la santidad, por el amor a Dios y al prójimo, por ser gobernado por la ley de Cristo; si no hay negación de uno mismo, sino hay perseverancia, si no hay un odio hacia el pecado; entonces es imposible hablar de salvación en esa persona, así haya hecho una oración de fe acompañada de llanto y contrición.

Muchas personas que han militado en el cristianismo por mucho tiempo, incluyendo a pastores y misioneros, luego se han apartado; pero esto no indica que perdieron la salvación, sino que “salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros” (1 Jn. 2:19), es decir, no todo los miembros de las iglesias cristianas son realmente salvos, pues, algunos ni siquiera conocen a Dios: “Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo” (1 Cor. 15:34).

Su servidor en Cristo,

Julio César Benítez
http://www.caractercristiano.org/

Nota: Usted puede ver la respuesta a esta y otras preguntas ingresando a: http://forobiblico.blogspot.com/

5 comentarios

  1. Y si dado el caso que un cristiano de verdad convencido al principio y utilizado por Dios, respaldado por Dios, haciendo la Voluntad del Padre, éste llegase a caer en pecado y por su orgullo no se arrepiente, aún sabiendo la verdad y siendo escogido por Dios, éste seguirá siendo salvo?. Luego que pasó con Salomón?fue salvo o no?

  2. Ningún Nacido de Nuevo podrá perder su Salvación. Solo los Nacidos de Nuevo son salvos, y no existe eso de que un Nacido de Nuevo pueda practicar el pecado y así hacerse merecedor a la pérdida de la salvación. La Palabra dice claramente que TODOS LOS QUE HAN NACIDO DE DIOS NO PRACTICAN EL PECADO. Por lo tanto, es imposible que el Nacido de Nuevo se pierda, ya que si Dios lo engendró de ¨Su Voluntad, por algo lo hizo, y el testimonio del E.S. le asegura al Nacido de Nuevo que ya ha sido Engendrado de Dios. Tiene una nueva Naturaleza. El Salvo es salvo para siempre. No porque si peca a sabiendas no es condenado, sino porque justamente, por que Dios lo dice, NO PRACTICA EL PECADO. TODO NACIDO DE NUEVO NO PRACTICA EL PECADO.

  3. La prueba mas fidedigna de que una vida ha alcanzado la salvación, es cuando su nombre se escribe en el libro de la vida. En ese libro no puede escribir ningún hombre sino Dios solo. Moisés una vez le dijo a Dios:"…borrame de tu libro". Jehová Dios le contestó: "Al que pecare contra mí, a este raeré YO de mi libro".(Exodo 32:32-33). En Apocalipsis nos dice el Espíritu lo siguiente:"El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida…". (Apocalipsis 3:5). La pregunta que cabe ahora es: y al que no venciere despues de estar su nombre en el libro de la vida, que le pasará? Sencillo, borrarán su nombre del libro de la vida. "Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego". (Apocalipsis 20:15). Nada mas con el testigo!!!!

  4. Lo verdaderamente decisivo es el NUEVO NACIMIENTO. Todo el que es nacido de Dios HA VENCIDO AL MUNDO, dice la Palabra. Por lo tanto, una vez que una persona fue Engendrada de Voluntad de Dios, ya no hay vuelta atrás en cuanto a la Salvación. No existe el Nacido de Dios que sea vencido por el mundo.
    No existe el Nacido de Nuevo que sea borrado su nombre del libro de la vida. Ningún Nacido de Dios será borrado su nombre del libro de la vida.
    No confundir Libro de la Vida, donde solo están anotados los nombres de los que son salvos una vez y para siempre, con el libro de los vivientes. Este último sí es un libro del cual los nombres se borran, porque simplemente están escritos solo aquellos que están viviendo en la Tierra, y cuando mueren, se borran sus nombres. Pero el Libro de la Vida permanece inalterable, y está escrito desde antes de la fundación del mundo, ya que es el LIBRO DEL CORDERO DE DIOS.
    La salvación es una vez y para siempre.

  5. SANTIAGO 2:14-26.

    Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno DICE QUE TIENE FE, Y NO TIENE OBRAS?

    Y NO TIENE OBRAS? ….. Y NO TIENE OBRAS? …. Y NO TIENE OBRAS?

    ¿PODRÁ LA FE SALVARLE? ¿PODRÁ LA FE SALVARLE? ¿PODRÁ LA FE SALVARLE?

    15. Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día,
    16. y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?
    17. Así también LA FE, SI NO TIENE OBRA, ES MUERTA en sí misma.
    18. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.
    19. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan.
    20. ¿Mas quieres saber, hombre vano, QUE LA FE SIN OBRAS ES MUERTA?
    21. ¿No fue justificado POR LAS OBRAS Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar?
    22. ¿No ves que LA FE ACTUÓ juntamente con SUS OBRAS, y que la fe se perfeccionó POR LAS OBRAS?
    23. Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
    24. Vosotros veis, pues, que el hombre ES JUSTIFICADO POR LAS OBRAS, y no SOLAMENTE POR LA FE.
    25. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?
    26. Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también LA FE SIN OBRAS ESTÁ MUERTA.

    EN UNA CONVERSACIÓN

    alguien me dijo:
    ¿ Entonces, tú crees que la salvación se puede perder ?

    yo le contesté con otra pregunta:

    Si la salvación no se puede perder ¿Porqué, tú y yo evitamos blasfemar contra el Espíritu Santo? ¿qué piensas tú, de cuál sería la consecuencia si lo hiciéramos?

    Si la salvación no se puede perder ¿por qué nadie se atreve a proferir palabras contra el Espíritu Santo?………

    ¿sabes por qué ninguno se atreve a TENTAR a Dios con semejante locura?

    Porque saben perfectamente que perderían para siempre su salvación;
    ¿y dónde queda lo de: «salvo siempre salvo?

    Es por eso, que: «salvo siempre salvo» es otra fábula más de maestros conforme a sus propias concupiscencias. (2 Timoteo 4:1-4)

    Ella dijo:
    ¡Dios me libre de hacer eso!, y además el Espíritu Santo no lo va ha permitír.

    Le dije:
    El Espíritu Santo no nos lo impide, tenemos libre albedrío; lo que pasa es que tú y yo sabemos que si lo hacemos no tendremos jamás perdón de Dios y la consecuencia es la condenación eterna;
    Y muchos (sin darse cuenta) ya han blasfemado del Espíritu Santo, cuando por envidia, soberbia y contumacia, lanzan improperios contra los hermanos que el Espíritu Santo usa, en sanidades, expulsión de demonios, milagros, profecías, hablar en lenguas, etc.

    Me dijo:
    La bíblia no dice que tenemos libre albedrío, Dios lo tiene todo predeterminado.

    Le dije:
    Si lo dice, lo que pasa es que tú no te das cuenta, pero lo dice de esta manera:

    “Todas las cosas ME SON LÍCITAS, mas no todas convienen; todas las cosas ME SON LÍCITAS, mas yo NO ME DEJARÉ DOMINAR de ninguna” (1 Corintios 6:12)

    “TODO ME ES LÍCITO, pero no todo conviene;TODO ME ES LÍCITO, pero no todo edifica” (1 Corintios 10:23).

    En lo personal, esta es mi convicción:

    “YO POR EL ESPÍRITU AGUARDO POR FE LA ESPERANZA DE LA JUSTICIA” (Gálatas 5:5)

    YO JAMÁS ME JUSTIFICARÉ A MÍ MISMA, QUIEN ME JUZGA ES EL SEÑOR
    (1Corintios 4:3-5) (Job 9:20)

    *******

    ¿¿ SALVO SIEMPRE SALVO ??

    LOS QUE DEFIENDEN la doctrina de que la salvación no se pierde, habrán tenido el testimonio del Espíritu Santo confirmándoles que son de los predestinados desde ántes de la fundación del mundo.
    Porque ciertamente hay versículos en la bíblia que garantizan la salvación de los predestinados por Dios. Pero también sabemos, que hay predestinados para condenación (Judas 1:4) (2Pedro 2:3).
    Y todos sabemos por las Escrituras, (de manera alegórica), que en una casa hay vasos de honra y vasos de deshonra (Romanos 9:19-24).

    PERO LA BÍBLIA REGISTRA QUE:
    DIOS “SUJETÓ A TODOS EN DESOBEDIENCIA”, para ”TENER MISERICORDIA DE TODOS” (Romanos 11:32), esto incluye a los salvos por predestinación.
    Todos necesitamos del arrepentimiento para salvación (Lucas 13:1-5); y todos dependemos de la fe, vivencia y obediencia) (Apocalipsis 7:9, 13-17).

    DIOS DIJO:
    “Porque NO QUIERO LA MUERTE DEL QUE MUERE, dice Jehová el Señor; convertíos, pues, y viviréis” (Ezequiel 18:32)

    NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DIJO:
    “ASÍ, NO ES LA VOLUNTAD DE NUESTRO PADRE que está en los cielos, QUE SE PIERDA uno de estos pequeños” (Mateo 18:14)

    EL APÓSTOL PABLO DIJO DE DIOS:
    «el cual QUIERE QUE TODOS LOS HOMBRES SEAN SALVOS y vengan al conocimiento de la verdad» (1Timoteo 2:4).

    Y EL APÓSTOL PEDRO ESCRIBIÓ:
    “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, NO QUERIENDO QUE “NINGUNO” PEREZCA, SINO QUE “TODOS” PROCEDAN AL ARREPENTIMIENTO” (2 Pedro 3:9)

    Fíjese, que dice: “Que Dios Sujetó a todos en desobediencia”, .. y después .. “Para tener misericordia de todos”, .. luego, .. “No quiero la muerte del que muere”, .. y .. “No es la voluntad de mi Padre, que se pierda uno de estos pequeños”, .. también …. «Quiere que todos los hombres sean salvos». …. y por último, .. “No queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”; .. esto incluye a los predestinados (Romanos 11:32).

    TOMANDO COMO BASE estos versículos anteriores, consideremos el siguiente ejemplo hipotético:

    Supongamos que de veinte (20) personas, solo cinco (5) serán salvas (predestinados), las quince (15) restante se perderán; (acuérdence que estamos haciendo un ejemplo hipotético)
    ¿Cómo puede Dios, decirles a las quince (15) perdidas: “No quiero que ustedes se pierdan, arrepiéntance”? (Ezequiel 18:32) (2Pedro 3:9) (1Timoteo 2:4). etc…..

    ¿No sería considerado esto como una hipocresía por parte de Dios?, puesto que Él sabe que solo cinco (por predestinación) se salvarán; entonces, ¿por qué ínsta a las demás a que se arrepientan, porque Él no quiere que se pierdan, sino, que sean salvas?

    Si la salvación no está condicionada al hombre sino a Dios, … ENTONCES …
    ¿DE QUIÉN DEPENDE LA PERDICIÓN? ¿del hombre? … ¿o de Dios?

    Porque ¿quién ha resistido a su VOLUNTAD? (Romanos 9:11-24);
    porque ¿quién hizo los vasos de ira y de deshonra? (Romanos 9:22);
    porque ¿quién es el que produce el querer como el hacer? (Filipenses 2:13);
    porque ¿quién es el que mata , y el que da vida; que hace descender y que hace subír? (1 Samuel 2:6) (Mateo 10:28);
    porque ¿quién estorbará lo que Él hace? (Isaías 43:13)

    ENTONCES:
    ¿Por qué razón, Dios, siendo soberano, dice: “NO QUIERO QUE “NINGUNO” PEREZCA, SINO QUE “TODOS” “TODOS” “TODOS” PROCEDAN AL ARREPENTIMIENTO”? (2 Pedro 3:9); Y QUE TODOS SEAN SALVOS (1Timoteo 2:4)

    ¡¡ HERMANOS ESTO NO PUEDE SER ASÍ; DIOS NO PUEDE SER TENTADO !!
    (Éxodo 17:2) (Mateo 4:1; 4:7; 22:18) (Santiago 1:13) (Hebreos 3:8-9) (Salmos 95:9) (Marcos 12:15) (Lucas 4:12; 20:23) (Hechos 15:10) (Deuteronomio 6:16).

    EL ALMA QUE PECARE ESA MORIRÁ (Ezequiel 18:4,20)

    HE OIDO DECÍR a los que sostienen la doctrina de Salvo Siempre Salvo (SSS), que los que se pierden es porque nunca fueron salvos, porque la salvación no está condicionada al hombre, sino que es un Don de Dios, sellado por el Espíritu Santo. Y USAN como base (sin ellos saberlo) los versículos que precísamente se refieren a los predestinados (Romanos 8:29-39) (Juan 10:27-29) etc. etc.

    PERO VUELVO Y REITERO: Los destinados para salvación no se perderán jamás (aunque estén plagados de tribulaciones: Hechos 20:18-24). Y los destinados para condenación no se salvarán jamás (Judas 1:4). PORQUE LOS DESTINADOS PARA CONDENACIÓN JAMÁS SON PARTÍCIPES DEL ESPÍRITU SANTO (Judas 1:19).

    PERO LOS (NO) DESTINADOS (que son la gran, gran, gran mayoría) aunque sean PARTÍCIPES DEL ESPÍRITU SANTO, tendrán que mantener la fe para preservación del alma; de lo contrario perderían su salvación (Hebreos 6:4-6; 10:39)

    NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO DIJO:
    “No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio (Juan 7:24); Nuestro Señor Jesucristo, nos motiva a escudriñar, meditar y evaluar las cosas para obtener resultados más explícitos y evidentes.
    En la cita bíblica de: Hebreos 6:4-6, haremos un análizis del texto, con la finalidad de mostrar que la doctrina de SSS, (mal canalizada por muchos), tiende a que la libertad que tenemos en Cristo Jesús, sea usada por muchos, como pretexto para hacer lo malo (libertinaje), Y VIENEN A SER TROPEZADERO PARA LOS DÉBILES EN LA FE (1Corintios 8:9-11) (Romanos 14:15) (1Pedro 2:16) (Gálatas 5:13) (Santiago 2:12) etc. etc.

    HEBREOS 6:4-6

    -Porque ES IMPOSIBLE que los que UNA VEZ FUERON ILUMINADOS y gustaron del DON CELESTIAL, Y FUERON HECHOS PARTÍCIPES DEL ESPÍRITU SANTO, y asimismo GUSTARON DE LA BUENA PALABRA DE DIOS y los PODERES DEL SIGLO VENIDERO, Y RECAYERON, SEAN OTRA VEZ RENOVADOS PARA ARREPENTIMIENTO, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.

    DEDUCCIONES QUE SACAMOS DE ESTE VERSÍCULO

    1). Se trata de una advertencia dirigida a todos los creyentes; es una de las tantas amonestaciones que Dios a manifiestado atravez de su palabra; Dios en todas las épocas, siempre a advertido al hombre de las consecuencias que trae el pecado y la desobediencia;
    Ejemplos:
    (Ezequiel 18:24-30) (2 Reyes 17:13) (Zacarías 3:6) (Salmos 125:5) (Mateo 5:29-30; 16:25; 18:14) (Gálatas 5:16-21) (2 Corintios 13:6-8) (1 Tesalonicenses 5:6-11) (Números 16:26) (Josué 6:18) (Isaías 52:11) (Jeremías 17:13) (Sofonías 1:6) (2 Corintios 6:17; 11:29) (1Corintios 6:9-20) (2 Pedro 2:1-22) (2Samuel 12:9) (1 Reyes 16:19) (Romanos 2:4-16; 13:2; 14:15) (1Timoteo 1:9-10) etc. etc.

    2). No se refiere a los destinados para salvación, ni tampoco a los destinados para perdición, porque los destinados para condenación jamás son partícipes del Espíritu Santo (Judas 1:19).

    3). Se observa que FUERON ILUMINADOS por la Luz de Cristo (la Luz verdadera); La Luz de Dios en la faz de Jesucristo (Hebreos 10:32) (Isaías 2:5; 5:20; 60:19) (Salmos 4:6; 36:9; 44:3; 56:13; 89:15; 90:8; 90:17) (Proverbios 4:18) (Daniel 2:22) (Mateo 17:2) (Juan 1:4,7,8,9; 3:19; 8:12; 12:35,36,46) (Hechos 22:9,11; 26:18) (Romanos 13:12) (2 Corintios 4:4,6; 6:14) (Efesios 5:13-14) (1 Juan 2:8-10) etc. etc.

    4). Dice que GUSTARON DEL DON CELESTIAL, osea, participaron del llamamiento celestial, recibieron el Don de la justicia, el Don de la fe, (porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es Don de Dios), el Don inefable de Dios: (Hechos 2:38; 10:45; 11:17) (Romanos 5:15-17) (2 Corintios 9:15) (Efesios 2:8) (Hebreos 3:1) (Santiago 1:17) (1 Pedro 4:10) etc. etc.

    5). Dice que fueron hechos PARTÍCIPES DEL ESPÍRITU SANTO, lo cual demuestra que recibieron el Espíritu Santo de Dios; por lo tanto partíciparon de algun don del Espíritu (1Corintios 12:7-11);
    y a la vez estaban sellados con las arras del Espíritu (2 Corintios 1:22; 5:5).

    6). Sexto: dice que GUSTARON LA BUENA PALABRA DE DIOS, osea, participaban de la predicación del evangelio; la doctrina de Cristo, la comunión, el pan, las oraciones, ayunos y la esperanza en la gloria, los poderes y las bendiciones de la vida eterna en el siglo venidero (Marcos 10:30) (Lucas 18:30) (1 Tesalonicenses 2:13) (Lucas 8:11; 11:28) (Hechos 8:14; 11:1; 13:7; 17:13; 18:11) (Romanos 10:17) (Efesios 6:17) (Colosenses 1:25) (Hebreos 4:12; 13:7) (1 Pedro 1:23) (Hechos 2:41-47). etc. etc.

    CONCLUSIÓN

    SI LA SALVACIÓN no está condicionada al hombre sino a Dios, y su garantía está autenticada por la presencia y llenura del Espíritu Santo en la persona;

    ¿CÓMO ES POSIBLE QUE HEBREOS 6:4-6 CONTRADICE ESTA AFIRMACIÓN?.
    Se supone que no deberían perderse, puesto que fueron hechos partícipes del Espíritu de Dios.

    Si la salvación no está condicionada al hombre sino de Dios, .. ENTONCES …
    ¿DE QUIÉN DEPENDE LA PERDICIÓN? ¿del hombre? … ¿o de Dios?

    ¿Por qué Dios dice?: “NO QUIERO QUE “NINGUNO” PEREZCA, SINO QUE “TODOS” «TODOS» «TODOS» PROCEDAN AL ARREPENTIMIENTO”? (2 Pedro 3:9) y EL CUAL QUIERE QUE TODOS LOS HOMBRES SEAN SALVOS (1Timoteo 2:4)

    ¿ACASO SE EQUIVOCÓ DIOS?
    Porque ciertamente hay versículos en la bíblia que garantizan la salvación de los predestinados (pero solo Dios sabe quiénes son (2Timoteo 2:19), y aquellos a quien el Espiritu Santo se lo ha confirmado)

    PERO HOY (en días de apostasia) MUCHOS LÍDERES Y PASTORES CORROMPEN LA SANA DOCTRINA, atribuyéndose para sí mísmos, justificándose ellos mismos (sin la menor confirmación del Espíritu Santo) los versículos referente a los predestinados, TRASTORNANDO la libertad y la Fe de los débiles.

    LA DOCTRINA DE SSS, (mal canalizada por muchos), tiende a que la libertad que tenemos en Cristo Jesús, sea usada como pretexto para hacer lo malo (libertinaje), Y VIENEN A SER TROPEZADERO PARA LOS DÉBILES EN LA FE (1Corintios 8:9) (Romanos 14:15) (1Pedro 2:16) (Gálatas 5:13) (Santiago 2:12) etc. etc.

    NO SE EQUIVOQUEN; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. Velad debidamente, Y NO PEQUÉIS; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo (1Corintios 15:33-34)

    PORQUE ESCRITO ESTÁ: Sed santos, “PORQUE YO SOY SANTO”. (1 Pedro 1:16)

    ASÍ QUE, EL QUE PIENZA ESTAR FIRME, MIRE QUE NO CAIGA (1Corintios 10:12).

    ¡¡¡ A DIOS SEA SIEMPRE TODA LA GLORIA !!!

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